martes, 5 de octubre de 2010

EL ARTE QUE ADMIRAMOS


SANDRO BOTTICELLI
Alessandro di Mariano Filipepi 

Pintor, dibujante y grabador italiano del Renacimiento
(Florencia 1444 – 1510)


Pintura clásica sobre lienzo. Botticelli (1445-1501), 'La Primavera', 70x90cm


Las obras realizadas en los últimos años de la década de 1470 - especialmente retratos como el de Giuliano de Médici - aumentaron su prestigio hasta ser llamado en julio de 1481 por el papa Sixto IV para trabajar en la decoración de la Capilla Sixtina junto a Ghirlandaio, Perugino, Pinturicchio o Cosimo Rosselli, también  conoció a Leonardo de Vinci.


La Rebelión contra la Ley de Moisés
Fresco

La Rebelión contra la Ley de Moisés y la Escena judía y las tentaciones de Cristo son las dos obras ejecutadas en Roma.

En la década de 1480, Botticelli realiza sus obras más importantes: la serie de Nastagio degli Onesti, la Madonna del Magnificat o la de la Granada y sus escenas mitológicas - el Nacimiento de Venus o la Primavera.

En los 90 el peso de Girolamo Savonarola crece con fuerza en el ambiente florentino y las obras de Sandro sufrirán un giro hacia el ascetismo, como comprobamos en la Piedad, la Coronación de la Virgen o la famosa tabla de la Calumnia de Apeles.

Venus y Marte,





Calumnia de Apeles.


El 7 de febrero de 1497 Savonarola realizará la primera "hoguera de las vanidades" en Florencia, donde serán quemados numerosos objetos de lujo, considerándose que Botticelli llegó a arrojar al fuego algunos de sus trabajos. 

Fue a partir de entonces cuando la obra de Botticelli sufrió un cambio radical: abandonó definitivamente los temas mitológicos y se dedicó en cuerpo y alma a la producción de obras de contenido religioso.

Sus cuadros religiosos, por el estilo libre, fluido y algo sensual, se distinguen poco de aquellos en que trataba temas profanos: sorprende la semejanza de recursos y sensibilidad existente en la Virgen y Venus, o entre los Ángeles religiosos y las Gracias profanas. Se distinguen sus obras por las calidades líricas de la línea y el color, y por un equilibrio casi perfecto entre las figuras y los objetos. Tal se advierte en su famoso cuadro El nacimiento de Venus, donde logra un obsesionante efecto circular gracias a la redondez de los hombros de la figura neoclásica central, los vestidos agitados por el viento en algunas figuras y la concha circular de la que surge Venus.



Botticelli falleció en Florencia el 17 de mayo de 1510, siendo enterrado su cuerpo en el cementerio de Ognissanti, ocupado en la actualidad por diversos edificios.



Fuentes: Artelista
ArteHistoria.


Por Georgina Palmeyro.
Prof. Teología y Antropología Social y Religiosa.

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