lunes, 29 de marzo de 2010

NOTA DE LA REDACCION No.11

En la lengua hablada, los números cardinales se usan sólo del al 10º, de ahí en adelante se usan los numerales. De esta manera, esta edición de nuestra revista, sería la undécima. Pero podemos escribir que es la decimoprimera.
El once es también la unión del número perfecto, el 10 más la unidad. Sin embargo, para la simbología cristiana, este número no existe. Será por estar a medio camino entre el 10 que simboliza la perspectiva humana y el 12 que simboliza la perspectiva cósmica. Pero tal vez la reducción a 11 apóstoles tras la traición de Judas, sería la causa.

En la literatura universal, vemos que Paulo Cohelo ha escrito "Once minutos" una interesante novela aparecida hacia 2003, cuya protagonista, creyendo ingresar al mejor lugar del mundo, en realidad se sumerge en un ambiente sórdido: María es de un pueblo al norte de Brasil. Aún adolescente, viaja a Río de Janeiro, dónde conoce a un empresario que le ofrece un buen trabajo en Ginebra. Allí, María sueña con encontrar fama y fortuna pero acabará ejerciendo la prostitución. El aprendizaje que extraerá de sus duras experiencias modificará para siempre su actitud ante sí misma y ante la vida. Once minutos es una novela que explora la naturaleza del sexo y del amor, la intensa y difícil relación entre cuerpo y alma, e intenta alcanzar la perfecta unión entre ambas. 
Pero si existe un lugar común a todos para el Nº 11, debería estar en el fútbol.
A finales de la Edad Media y siglos posteriores se desarrollaron en las Islas Británicas y zonas aledañas distintos juegos de equipo, a los cuales se los conocía como "códigos de fútbol". Estos códigos se fueron unificando con el paso del tiempo, pero fue en la segunda mitad del siglo XVII cuando se dieron las primeras grandes unificaciones del fútbol, las cuales dieron origen al rugby, al fútbol americano, al fútbol australiano, etc. y al deporte que hoy se conoce en gran parte del mundo como fútbol a secas. Los primeros códigos británicos se caracterizaban por tener pocas reglas y por su extrema violencia. Uno de los más populares, pero también el más violento, fue el "fútbol de carnaval". 

Por dicha razón el fútbol de carnaval fue prohibido en Inglaterra por decreto del Rey Eduardo III y permaneció prohibido durante 500 años. El fútbol de carnaval no fue el único código de la época; de hecho existieron otros códigos más organizados, menos violentos e incluso que se desarrollaron fuera de las Islas Británicas. Uno de los juegos más conocidos fue el calcio florentino, originario de la ciudad de Florencia, Italia. Este deporte influenció en varios aspectos al fútbol actual, no sólo por sus reglas, sino también por el ambiente de fiesta en que se jugaban estos encuentros. Como sea, finalmente salen once jugadores por equipo en el campo y es la fiesta más popular en muchos países.

Nos agrada haber llegado hasta acá, a este número de ediciones, porque el camino que recorremos es novedoso cada día y porque las amistades que encontramos en cada vuelta del camino, cuyo trato nos enseña y de alguna manera nos exige más cada vez, hacen que esta aventura creativa se vuelva una tarea más interesante, con cada día que pasa.

Este número 11 indica de alguna manera el paso del tiempo... tiempo de creatividad, de búsqueda, de organizar concursos, de escribir y leer mucho... sobre todo esto último y de tener la sensación de estar a mitad de camino hacia alguna parte. Quizás hacia el próximo número.

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