A UNA PLUMA
Se arruinó en los negocios poco después de ser abandonado por su prometida; con todo perdido, a falta de ordenador, embargado al igual que sus restantes propiedades, el hombre volvió a empuñar la pluma. Escribió y escribió y escribió hasta componer un bello libro de poemas.
Pronto, se convirtió en un poeta de culto.
