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viernes, 17 de junio de 2011

CULTURA

MOHENJO DARO



A 300 km al noreste de Karachi, Pakistán, en el Valle del Indo, se encuentra una civilización con datación aproximada 2500-2000 a.C, desconociendo nombre original se le llamó Mohenjo-Daro,  "montículo de la muerte".

La ciudad, de 35.000-50.000 habitantes, se encontraba cercada por murallas defensivas de ladrillo cocido.

Abarcaba un kilómetro cuadrado de extensión, y comprendía dos zonas: 

-la ciudadela, sobre un montículo, de gran despliegue cultural y comercial; 

-y la "ciudad baja", donde se agrupaban los barrios de artesanos, zonas residenciales, graneros y almacenes, resultado de una excelente planificación urbana.

La ciudadela

Está elevada sobre un montículo artificial, área política-religiosa-administrativa.
Este monte fue estudiado por Marshall, quien llegó a la conclusión de que hubo habitantes sobre el período Harappa inicial que construyeron el muro que encontramos bajo estas estructuras.

Después este muro fue rellenado de tierra y trozos de ladrillo y sirvió de base para la construcción de las diferentes estructuras que encontramos en ella.

La entrada a este monte está curiosamente en la parte trasera u oeste y contiene unas escaleras de unos siete metros de ancho. Después hay una pequeña puerta en la esquina sudoeste. 

Como estructuras significativas en la ciudadela tenemos tres edificios: El gran baño, el granero y la casa de los sacerdotes.

Ruinas de Mohenjo-Daro
Patrimonio de la Humanidad - Unesco

El gran baño es un tanque rectangular que mide unos doce metros de largo por siete de ancho y 2,4 de profundidad.
Alrededor de este tanque encontramos una serie de columnas que se abren desde el sur, por lo tanto podemos situar la entrada en el sur del edificio.

Además del tanque y la columnata hay un carril que parece ser público que rodea la estructura. Así pues la estructura del edificio se divide en tres zonas concéntricas que sirven para rodear el tanque.

Según Marshall, el agua provendría un pozo que tiene una estructura concéntrica, dentro de una pequeña habitación lateral y saldría por un desagüe que está en la esquina sudoeste del baño. El agua pasaría por una galería bien elaborada, cubierta con un arco y con un tamaño suficiente para que un hombre pudiese caminar por ella. Posiblemente el tamaño de la galería fuese así para permitir la limpieza de ésta y, en ocasiones, sería una buena vía de escape secreta; esto último, sólo es una hipótesis.

El Gran Baño.
Pileta de purificación

Al oeste del gran baño tenemos el almacén o granero (según Wheeler). Es una 
gran construcción hecha en su mayor parte de madera y con un fuerte y grueso techado plano. Se aprecia que fue arreglado varias veces. Su construcción no es muy elaborada y su peso nos indica que necesitaba bastantes soportes.
Originalmente medía 50 metros por 27 y tenía 1350 metros cuadrados.

Consiste en una plataforma hecha a base de ladrillos puestos unos sobre otros hasta llegar a la altura de 6 metros y en la parte superior encontramos unos canales de ventilación. Esto era simplemente la base de la construcción, después, se hacía el edificio de madera. Al norte encontramos una plataforma de carga.


La casa de los sacerdotes, actualmente, es un conjunto de muros difícil de entender. 

Algunas hipótesis hablan de la residencia de un posible alto sacerdote o bien de una institución religiosa. Mide aproximadamente 70 metros de largo por 24 de ancho y ha ido sufriendo diversos cambios en su estructura interior. 

Al norte y al sur de la estructura encontramos grandes habitaciones y hacia el centro son más pequeñas. Parece tener una puerta en el muro oeste y hay una sección que se asemeja a la construcción del muro norte del gran baño, con ventanas interiores.

La ciudad baja

En la ciudad baja, las casas más grandes podían contar hasta veinte habitaciones dispuestas alrededor de uno o más patios abiertos con escaleras que conducían a un piso superior o techo plano. 

Los habitantes más pobres moraban en viviendas de una sola habitación. 

El principal material de construcción era el adobe (ladrillo de tierra sin cocer).

Muchas calles y pasajes tenían alcantarillado conformado con ladrillos y con aberturas para inspecciones periódicas. Las casas individuales tenían baños y excusados (o sanitarios) que se vaciaban en un receptáculo de cerámica o directamente en el desagüe de la calle.

Algunas de las construcciones más destacables de la ciudad baja se encuentran en la calle principal. Esta vía mide unos 9,5 metros de ancho, atraviesa la ciudad de norte a sur y está provista de alcantarillado, además estaba pavimentada con una argamasa de trozos de ladrillo y mortero, lo que no era muy común en las demás calles. Esta pavimentación hizo pensar a los arqueólogos que transitaban carros por esta calle y por eso se necesitó pavimentarla, sobre todo cuando el tiempo era lluvioso; no obstante no se han encontrado marcas de ruedas.

También es interesante la casa VIII del bloque 10 dentro del área HR. Esta casa está situada en la parte norte de la excavación y consiste básicamente en un patio central con una distribución de diferentes habitaciones alrededor. Toda ella mide 29,5 metros, sus muros tienen un espesor de aproximadamente 1,5 metros y tiene dos puertas exteriores, una delante y otra detrás, pero ninguna ventana, algo que es típico de la cultura de Harappa.

En la ciudad baja también encontramos talleres de alfareros, tintoreros, herreros, artesanos de conchas y de cuentas (abalorios). Algunos de estos artículos artesanales se fabricaban con materiales importados, mientras que otros pueden haberse destinado exclusivamente para la exportación. Por lo anterior se sabe que sus actividades incluían la agricultura, la manufactura y el comercio.

Las monedas que se han encontrado en Mohenjo-Daro datan del año 2900 a. C. 
Presunto rey-sacerdote, hallado en la ciudad de Mohenjo-Daro.
Datado en el III milenio a.C., y hoy se encuentra en el Museo Nacional de Karachi, Pakistán.

El historiador estadounidense Will Durant asegura que «se han hallado monedas más antiguas [que las monedas lidias de Creso (570-546 a. C.)] en Mohenjo-Daro, en la India, del año 2900 a. C. [...] Senaquerib (hacia el 700 a. C.) acuñó monedas de medio siclo».

Del mismo modo que la cultura sumeria, también perteneciente al Valle del Indo que pareciera haber aparecido de repente, sin haber dejado huellas de una evolución anterior a la aparición de Harappa y Mohenjo-Daro. Pero si la aparición de tan sorprendente civilización sigue siendo un auténtico misterio, no lo es menos el de su desaparición, atribuida inicialmente a la presencia de pueblos invasores de origen indoeuropeo.

En la actualidad no existen explicaciones plausibles de lo que ocurrió con los moradores de aquella civilización. Los textos encontrados distan de ser descifrados por especialistas en el tema y es muy poco lo que se ha avanzado en su comprensión.

Aparentemente es de tipo ideográfica y silábica, pero no se corresponde con ninguna otra escritura de las mismas características exceptuando una sola, la que aparece en las tabillas rongo-rongo de la Isla de Pascua, distanciada tanto por miles de kilómetros geográficamente como por miles de años en la historia.

Ver en este mismo número: La Intrigante Ciudad de Moehnjo-Daro

Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Mohenjo-Daro
http://asusta2.com.ar/2
http://www.artehistoria.jcyl.es/civilizaciones/lugares/781.htm
Imágenes
ancient-wisdom.co.uk
asiahistoria.blogspot.com

Por Georgina Palmeyro

http://compartiendoculturas.blogspot.com/

La Historia Según Adán...

La Intrigante Ciudad de Mohenjo Daro

Mohenjo Daro, ciudad intrigante.

Durante 900 años, Mohenjo-Daro, ciudad situada en lo que hoy es Pakistán, fue el centro urbano de una civilización floreciente, como una Nueva York o un Londres de su época. Alrededor de 1700 a. de C., los residentes “abandonaron” esta ciudad del Valle del Indo y se perdió bajó las arenas del tiempo hasta que los arqueólogos empezaron a excavar en el decenio de 1920. Actualmente, los visitantes pueden recorrer cientos de hectáreas entre sus calles y hogares desiertos.

Se cree que Mohenjo-Daro ya había caído en un declive económico cuando llegó un ejército invasor a dar la estocada mortal. Mohenjo-Daro no se recuperó jamás y la civilización
que dominaba el Valle del Indo, no tardó en desaparecer después. Aunque también hay otras teorías.

En esta vista aérea, se puede observar la construcción de la ciudad de Mohenjo-daro sobre una plataforma artifícial. Sobre la época de su construcción inicial aún continúa siendo motivo de debate.
DESTRUCCIÓN POR UNA BOMBA ATÓMICA
 
Ésa es la conclusión de un investigador británico, David Davenport que se pasó 12 años estudiando las antiguas escrituras hindúes y la evidencia en el sitio dónde la gran ciudad Mohenjo Daro estuvo alguna vez de pie.

Lo que se encontró en el sitio de Mohenjo Daro corresponde exactamente a Nagasaki, declaró Davenport, quien publicó sus sorprendentes resultados en un asombroso libro “Destrucción Atómica en el 2000 B.C.” (Milán, Italia, 1979).


Existe una especie de foco ó “epicentro” de un poco más de 45 metros de diámetro en el centro de la ciudad, donde el terreno se encuentra cristalizado, encontrándose los bloques de piedra más próximos derretidos o fundidos. En las edificaciones próximas se puede observar como los ladrillos de las paredes expuestos al exterior y en dirección al supuesto “epicentro” se encuentran del mismo modo, también fundidos o derretidos, una circunstancia que solo se podría haber logrado exponiéndolos a temperaturas superiores a los 1.500º centígrados. Con los mismos síntomas de destrucción se han encontrado toda clase de objetos de alfarería, cerámica, joyería, etc, y las señales de explosiones e incendios se encuentran por doquier.
 
El horrible y misterioso evento de hace 4,000 años, que derribó Mohenjo Daro, fue grabado en un antiguo manuscrito hindú llamado Mahabharata, que ha sido custodiado por santos varones durante siglos:
“Humo blanco caliente, que era mil veces más luminoso que el sol subió en brillo infinito y redujo la ciudad a cenizas, se lee en el relato. El agua hirvió …caballos y carrozas de guerra fueron quemados por millares.. . los cadáveres de los caídos fueron mutilados por el terrible calor, tanto que ya no parecían como seres humanos… ”
La descripción concluye:
“era una vista terrible de ver… nunca antes hemos visto un arma tan terrible.”
Los textos dicen que a los 30,000 habitantes les dieron siete días para evacuar – una clara advertencia que todo se destruiría. Obviamente, algunas personas no consideraron la advertencia, porque en 1927 fueron encontrados 44 esqueletos humanos allí, sólo unos años después de que la ciudad fue descubierta.

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Algunos de los restos humanos localizados

A pesar de ser muy pocos los esqueletos encontrados, todo parece indicar que la muerte les vino muy deprisa, en plena huída. Hasta tres miembros de la misma familia, entre los que se incluye un menor, aparecieron boca abajo cogidos de la mano, otros parecen haber sido también sorprendidos en plena calle no logrando haber encontrado refugio y observándose como parte de sus huesos se hubiesen consumido o volatizado muy rápidamente, yaciendo desde entonces de forma aislada o en pequeños grupos. Todos estos restos humanos encontrados en las calles de Mohenjo-Daro presentan una circunstancia excepcionalmente extraña: un alto nivel de radioactividad.

Son varios los puntos geográficos donde han sido detectadas las “huellas” de posibles deflagraciones nucleares en la India. Al menos existen tres puntos en el área comprendida entre las montañas de Rajmahal y el Río Ganges que presentan grandes capas de cenizas y una presencia de radiación superior a la media habitual. Lo mismo ocurre en el estado de Rajasthan, donde un área de cinco kilómetros cuadrados aparece cubierta de cenizas radioactivas a poco menos de 15 kilómetros al Oeste de la ciudad de Jodhpur, y que según siempre los lugareños, es la causante del gran número de casos de cáncer y malformaciones congénitas detectados en sus inmediaciones. Incluso se ha asociado en numerosas ocasiones al cráter del Lago Lorna, en las proximidades de Deccan, como los restos de una gigantesca explosión nuclear. El cráter se encuentra sobre una meseta de roca basáltica, lo cual le hace ser prácticamente único en el mundo, pudiéndose apreciar áreas de roca completamente vitrificada. Alcanza poco más de los dos kilómetros de diámetro y los ciento cincuenta metros de profundidad, habiendo sido siempre considerado como de origen volcánico por parte de los geólogos, aunque se abandonó tal idea para ser sustituida por la de un meteorito, aunque jamás se ha encontrado ningún rastro de material meteórico. 

Ver en este mismo número: Mohenjo Daro

Selecciónó: Eduardo Leira