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sábado, 12 de marzo de 2011

La Historia Según Adán...


Adaptada para Y.Letrad@s por Eduardo Leira

La historia de la medicina, sus conquistas y desarrollo, así como sus “páginas negras” no son tan diferentes de las que ocurren en otras áreas de la actividad humana. Tal como las guerras, el espionaje industrial, el comercio mundial, la medicina es un área que enriquece a muchos tomando el dinero que a raudales les llega, ante el temor a la enfermedad que todos sentimos. Así, miles y miles de dólares enriquecen la industria farmacéutica que cada día patenta nuevas drogas, copiadas de las analizadas en plantas tropicales u otras. Generalmente atribuimos o asociamos a esta industria con la curación, otorgándole patente de honestidad y un rostro pletórico de bondad, siendo que su verdadera naturaleza hoy día, es difícil de catalogar. No son pocos los casos, que a través de las noticias nos llegan, en que personas y aún organismos fuera de toda sospecha, han cometido los más viles daños a personas enfermas o sanas, pacientes de cualquier edad, niños entre ellos, para obtener ganancias más allá de lo habitual. ¿Quieren un caso...? Un ministro de Salud japonés (todavía preso, espero), contagió de sida a muchos niños para obtener dinero de los laboratorios que por ese entonces, fabricaban medicamentos contra ese mal.

Pero también podríamos citar el reciente caso de la Organización Mundial de la Salud, cuando alertó una posible epidemia de gripe Ah1 modificando los indicadores, lo que produjo ventas masivas de vacunas y otros productos asociados. (ver: "Ahora 1 puede no ser 1" en http://sites.google.com/site/numerosdeyletrads/home/revista-y-letrad-s-no2  y también: "Puntualizando sobre vacunas y Salud Pública" en http://sites.google.com/site/numerosdeyletrads/home/revista-y-letrad-s-no-10 )  

En la siguiente historia (quizás inconclusa mientras no se reivindique al Dr. Rife) podemos apreciar que la manera de volver las ovejas al redil de los tradicionales laboratorios, no se diferencia demasiado con los métodos de organizaciones truculentas del pasado y el presente pero que trabajan al margen o fuera de la ley. Entonces veamos:

El Dr. Raymond Rife y su máquina del milagro.


Estoy dispuesto a apostar mi cheque del siguiente sueldo, que usted nunca ha oído hablar del Dr. Raymond Rife, ni de sus máquinas asombrosas.

¿Gané?

Pues... pensé que así sería.

¿Usted se sorprendería al saber que el Dr. Rife desarrolló un sistema, hace más de 70 años, que con seguridad y rápidamente mata a los virus, bacterias, hongos, parásitos, e incluso cura el cáncer, sin efectos secundarios, y ninguna toxicidad?

Esta tecnología notable fue inventada por un hombre humilde, sin el entrenamiento médico formal, cuya realización descubrió no solamente que los patógenos comunes podrían "ser estallados” literalmente, sometiéndolos a una frecuencia resonante (similar a la manera cómo una soprano puede romper un cristal del vino cantando la frecuencia resonante), sino que él también inventó y realizó, puliéndolo a máquina un microscopio de 5.300 aumentos que utilizaba la luz polarizada para mirar estos microorganismos mientras eran aniquilados.
En 1934, la universidad de California meridional designó un comité especial de investigación médica, para traer a 16 pacientes de cáncer terminales del hospital del condado de Pasadena al laboratorio de Rife en San Diego y a la clínica para este tratamiento. Los doctores y los patólogos incluían el equipo asignado para examinar a los pacientes, si aún estuvieran vivos tras 90 días. Después de los 3 meses del tratamiento, el comité concluyó que 14 de los pacientes habían sido curados totalmente. El tratamiento entonces fue ajustado y los 2 restantes también fueron curados en el plazo de las 4 semanas próximas. El 20 de de noviembre de 1931, 44 de las autoridades médicas respetadas de la nación honraron a Rife con un banquete, remarcando la ceremonia como "el límite a todas las enfermedades" en el estado de Pasadena, según el Dr. Milbank Johnson.

Pero antes de 1939, casi todos estos doctores distinguidos y los científicos negaban que siempre apoyaron a Rife. Esta revocación completa era el resultado de la presión de las compañías de droga (laboratorios). La 'presión' es una manera muy agradable de referirnos a la verdadera saña con que se hizo esto. En la víspera de una rueda de prensa para anunciar los resultados del estudio de 1934 en la terapia del cáncer hecha por Rife, el dr Milbank Johnson, presidente anterior de la California meridional AMA, fue envenenado y sus papeles "perdidos". Además, después que una tentativa fallada de Morris Fishbein de comprar las derechos al instrumento curativo de Rife para la industria de droga médica, los laboratorios de Rife fueron destruidos mediante el delito de incendio y el sabotaje. Mataron al Dr. Nemes, que había duplicado algo del trabajo de Rife, en un fuego misterioso que destruyó todos sus papeles de investigación. Un fuego similar también destruyó el laboratorio de Burnett, que validaba el trabajo de Rife. Rife mismo fue asesinado en 1971 por una dosis mortal "accidental" de valium y alcohol en el hospital de Grossmont.

Por participar en el estudio de la USC original de 1934, eran las siguientes personas: Director de la escuela médica del noroeste Arturo Kendall, presidente de USC Rufus Klein-Schmidt, Milbank Johnson, Edward Kopps de la clínica metabólica en La Joya, George Fischer del hospital de NY Childrens, Kurt Meyer de la fundación del hooper en San Francisco, y el principal cirujano de FE de santa Whalen, ferroviario Morrison. El dr Milbank Johnson, que era el profesor de Fisiología y Medicina Clínica en USC, y presidente del comité de investigación médico especial, desarrolló su propia clínica del cáncer que utilizó la terapia de Rife durante 10 años.

Él podía documentar muchos casos de cura total del cáncer allí.

“Los médicos de Estados Unidos no han sido particularmente receptivos a la investigación del Dr. Rife desde entonces, a pesar de los numerosos casos “anecdóticos” de remisión completa del cáncer, así como la cura completa de centenares de otros síntomas y de desórdenes de la inmunidad a la tuberculosis”


Sobre el autor:
Mark Rigney ha sido un profesional en el área de la salud por más de dos décadas. Aprenda más sobre el Dr. Raymond Rife en http://rifeenergy.com

Artículo Fuente: Messaggiamo.Com

lunes, 29 de marzo de 2010

HISTORIA SEGÚN... ADÁN

Algo tan holandés como un tulipán...

Por Eduardo Leira
Los tulipanes son originarios del Asia Central, adonde crecían naturalmente en forma silvestre. La palabra tulipán proviene del francés "turbend" que a su vez es una deformación del turco "tülbent" que significa turbante. Aunque han sido halladas evidencias del uso ornamental en el Al-Ándalus del siglo XI que indican una introducción en Europa más remota en el tiempo, sabemos que en Turquía se cultivan tulipanes desde el año 1000 de nuestra era, pero en la actualidad generalmente los vemos asociados con Holanda, en donde el comercio de tulipanes fue bautizado "tulpenwindhandel". Esta palabra quiere decir "Comercio del Viento de Tulipanes" y todo comenzó en agosto de 1593, cuando el botánico Carolius Closius recibió un bonito obsequio de su amigo Ogier Ghiselain de Busbecq, quién era embajador de Austria en Constatinopla.
Se trataba de los bulbos de tulipán que Carolius Closius, quién había trabajado en los Jardines Imperiales de Viena pero ahora vivía en Leiden, plantó en otoño. En la primavera de 1594 vio crecer los primeros tulipanes en Holanda. Hoy día, a más de 400 años de aquellos hechos, los tulipanes de Closius están considerados cómo el origen de esta industria que continúa pujante y reporta tan buenos ingresos a la economía holandesa, en donde se plantan sobre unas 7000 Ha que están comprendidas en una franja entre Haarlem y Leiden. Allí se produce el 88% de los tulipanes del mundo y florecen entre enero y abril, cuando el espectáculo es completo, especialmente en el jardín Keukenhof cercano a Amsterdam, el parque floral más maravilloso del mundo.
Rápidamente las hermosas flores de Closius se convirtieron en símbolo del estatus social y para 1600 ya se vendían por peso estimado, aún antes de ser cosechadas. Clusius comenzó a cultivar tulipanes de variedades exóticas: sin embargo, celoso de su colección, los mantenía ocultos. Pero una noche alguien penetró en su jardín y robó sus bulbos. El suelo arenoso holandés, ganado al mar, resultó ser el idóneo para el cultivo de la planta... el tulipán se extendió por todo el territorio. Este comercio especulativo comenzó a irse de las manos y a provocar enormes conflictos y problemas, dada la relativa facilidad de mutar en colores del tulipán tras el ataque de un virus y la ambición de los comerciantes, que los llevó a invertir fortunas para obtener un color en particular y en exclusividad.
Carolius Clusius
La Gran Excursión de los Tulipanes (11/1636 al 2/1637)
A pesar de que los botánicos intentaron controlar el proceso por el cual los tulipanes monocromos se convertían en multicolores, los horticultores holandeses no fueron capaces, de manera que lo aleatorio del exotismo contribuyó a elevar progresivamente el precio de cada bulbo. Las variedades más raras eran bautizadas con nombres de personajes ilustres y almirantes de prestigio. En la década de los años veinte del siglo XVII el precio del tulipán comenzó a crecer a gran velocidad. Se conservan registros de ventas absurdas: lujosas mansiones a cambio de un sólo bulbo, o flores vendidas a cambio del salario de quince años de un artesano bien pagado. En 1623 un sólo bulbo podía llegar a valer 1.000 florines neerlandeses: una persona normal en Holanda tenía unos ingresos medios anuales de 150 florines. Durante la década de 1630 parecía que el precio de los bulbos crecía ilimitadamente y todo el país invirtió cuanto tenía en el comercio especulativo de tulipanes. Los beneficios llegaron al 500%.

                                                              Dibujo de la época del tulipán Semper Augustus
En 1635 se vendieron 40 bulbos por 100.000 florines. A efectos de comparación, una tonelada de mantequilla costaba 100 florines, y ocho cerdos 240 florines. Un bulbo de tulipán llegó a ser vendido por el precio equivalente a 24 toneladas de trigo. El record de venta lo batió el Semper Augustus: 6.000 florines por un sólo bulbo, en Haarlem.
En 1636 se declaró una epidemia de peste bubónica que diezmó a la población holandesa. La falta de mano de obra multiplicó aún más los precios, y se generó un irresistible mercado alcista. Tan enorme era la onda, que se creó un mercado de futuros, a partir de bulbos aún no recolectados. Ese fenómeno fue conocido como windhandel, "negocio de aire", y se popularizó sobre todo en las tabernas de las pequeñas ciudades, a pesar de que un edicto estatal de 1610 había prohibido el negocio por las dificultades de ejecución contractual que generaba. Pese a la prohibición, los negocios de este tipo continuaron entre particulares. Los compradores se endeudaban y se hipotecaban para adquirir las flores, y llegó un momento en que ya no se intercambiaban bulbos sino que se efectuaba una auténtica especulación financiera mediante notas de crédito. Se publicaron extensos y bellos catálogos de ventas, y los tulipanes entraron en la bolsa de valores. Todas las clases sociales, desde la alta burguesía hasta los artesanos, se vieron implicados en el fenómeno.
Charles Mackay cuenta una historia de la época:
"Un rico mercader había pagado 3.000 florines por un raro tulipán Semper Augustus, y éste desapareció de su depósito. Tras buscarlo vio a un marinero (que había confundido el bulbo con una cebolla) comiéndose el tulipán. El marinero fue detenido de inmediato y condenado a seis meses de prisión."
Final de la Excursión.
En 1637, el 5 de febrero, un lote de 99 tulipanes de gran rareza se vendió por 90.000 florines: fue la última gran venta de tulipanes. Al día siguiente se puso a la venta un lote de medio kilo por 1.250 florines sin encontrarse comprador. Entonces la burbuja estalló. Los precios comenzaron a caer en picado y no hubo manera de recuperar la inversión: todo el mundo vendía y nadie compraba. Se habían comprometido enormes deudas para comprar flores que ahora no valían nada. Las bancarrotas se sucedieron y golpearon a todas las clases sociales. La falta de garantías de ese curioso mercado financiero, la imposibilidad de hacer frente a los contratos y el pánico llevaron a la economía holandesa a la quiebra. La situación fue tal que el gobierno holandés había tratado de mediar, estableciendo unas normas que consideraban nulos los contratos realizados a partir de noviembre de 1636, y que establecían que los contratos de futuros debían ser satisfechos con un 10% de la cantidad establecida inicialmente. Sin embargo, estas medidas no dejaron contento a nadie: los compradores se veían obligados a pagar por algo que ya no tenía valor, y los vendedores tenían que vender a un precio menor que el acordado.
La explosión de la burbuja dejó, como siempre ocurre, vencedores y vencidos. Vencieron aquellos que se salieron justo antes de la explosión, acumulando grandes beneficios. Perdieron quienes habían liquidado su patrimonio para especular con bulbos y al final se quedaron con tulipanes y sin casa. Y perdió el país, que durante años se vio sumido en una importante depresión económica.

Epilogo
Plantar tulipanes a finales del otoño es sencillo y verlos florecer en primavera es maravilloso.
Sus bulbos deben plantarse espaciados, según el efecto que se desee, sin tocarse entre si, siempre con las raíces hacia abajo y a una profundidad de dos a tres veces el tamaño del bulbo. Actualmente existen más de cien especies de tulipanes y varios cientos de variedades. Necesitan sol al menos cuatro horas al día.

Feliz cosecha.